Te enseño el noble arte de la marca personal para vivir una buena vida aprovechando tu conocimiento, experiencia y habilidades.
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La inteligencia artificial es asombrosa, nos pongamos como nos pongamos. Es uno de esos avances que lo cambian todo como humanidad. Para bien, y también para mal. ¿Para mal por qué? Porque corremos el riesgo de dejar de pensar. "He preparado la presentación Claude" "Vas a flipar con la web que ha hecho la IA" "Preparé el discurso con ChatGPT, ¿eh?" Estamos en esta fase. En la fase de justificar nuestro trabajo avisando de que lo ha hecho la IA. Imagino a los primeros que escribieron un libro utilizando la máquina de escribir. "He escrito un libro en tres meses gracias a la máquina de escribir" O a los que con la llegada del correo electrónico alucinaban con la cantidad de emails que eran capaz de enviar, "Jefe, he enviado 20 cartas esta mañana a nuestros clientes, pero, por correo electrónico ¿Eh?" La máquina de escribir o el correo electrónico dejaron de lado trabajos manuales como la escritura a mano o el hecho de tener que pegar sellos y caminar hasta la oficina de correos para enviarla mientras esperas durante días o semanas la respuesta. Pero el uso de la IA, a diferencia de las innovaciones más disruptivas anteriores, no solo supone una reducción considerable del tiempo de realización de una tarea, sino una reducción importante de nuestra capacidad de pensar. Es muy difícil no caer en las garras de que alguien que no se queja pueda hacer todo por ti. Ya lo dijo Homer: "¿Eso no puede hacerlo otro?" Ahora sí que puede hacerlo otro. Y ese es el origen de nuestro problema: También puede pensar por nosotros. Lo que hoy te vengo a proponer es un pequeño cambio en tu rutina de trabajo, sea lo que sea que hagas, si actualmente estás ya trabajando con IA. Es tan sencillo que es ridículo, pero supondrá en unos años una ventaja competitiva brutal. La curiosa habilidad de saber pensar por ti mismo. El proceso que yo hago cada día:
Así lo estoy haciendo. Y funciona. No se trata de luchar con la tecnología sino de incorporarla sin perder lo que nos hace humanos. Esto que vas a ver ahora es el proceso creativo detrás del modelo de marca personal que tanto tiempo llevo trabajando y que al fin tiene el sentido que yo quería. No me lo ha dado la IA, lo he pensando yo durante años y, la IA, lo ha hecho tangible de forma más eficiente que si lo hubiese hecho yo a mano. Como no soy diseñador, paso por Claude, le hago una foto al modelo y un buen párrafo de desarrollo de lo que quiero expresar en este modelo visual Tu marca personal necesita completar su propia pirámide:
Se empieza por:
Te lanzo una pregunta, si entro en tu LinkedIn, tu web o tus redes... ¿tengo claro para lo que puedo contar contigo o debería preguntarte? No te imaginas la cantidad de productos y servicios que me cuentan y no entiendo. Muchas veces ocultos detrás de siglas muy molonas pero que no sé que significan, ni cómo van a hacerme la vida más fácil Hay que hacerlo jodidamente obvio. Cerebro que no entiende -> NO COMPRA. Tatúatelo en el cerebro. Si no sé lo que me vendes, no te compraré. . Y la parte más compleja: REPETIR hasta la RIDICULEZ.
El factor determinante para tener una marca personal que te ayude a:
Es, sin lugar a dudas: LA CONSTANCIA. No es tu talento, no es tu habilidad, no es tu conocimiento. Es tu capacidad de picar un poco más cada día. ¿De qué hablarías incluso si nadie te estuviera viendo? ¿Si no tuvieras likes, ni views, ni followers? Ahí es. Esa es tu mina de oro, es ahí donde tienes que rascar y meter la maquinaria pesada. Y esa maquinaria, es la que voy a ofrecerte este verano. Hoy cierro plazas de SUMMER CAMP. Quedan 3 huecos y me encantaría que uno fuese el tuyo. ¿Tienes una audiencia que te lee y un conocimiento por el que ya te pagan? Y aun así, ¿tu marca personal sigue siendo un hobby caro: gusta, y a final de mes no se nota? Este SUMMERCAMP es para ti porque los dejamos resuelto en 8 semanas. Con el método de las 3 C's y las pirámides —y mis ojos en tu trabajo cada semana— pasas de creador que gusta a profesional que factura: sales de agosto con tu producto definido, tu oferta construida y lanzada a tu audiencia. Trabajando 2-3 horas a la semana, entre la piscina y la siesta. Sin publicar todos los días, sin convertirte en un vendehúmos y sin soltar lo que ya haces. Aunque hoy no tengas ni idea de qué vender. Aunque lleves dos años "a punto de lanzar". Aunque hayas hecho mil cursos y solo tengas un Notion precioso y vacío o un bloc de notas con muchas ideas... La única condición: que remes. Si vienes, entregas tu trabajo y el 28 de agosto no has lanzado tu oferta, sigo contigo en septiembre —gratis, en 1:1— hasta que lo logres. El riesgo lo pongo yo. A ti, si haces tu parte, solo te puede salir bien. Te dejo dos caminos:
Sea como sea, gracias por pensar. Te deseo una buena vida. |
Te enseño el noble arte de la marca personal para vivir una buena vida aprovechando tu conocimiento, experiencia y habilidades.